UN ELEFANTE EN LA HABITACIÓN: “DEMASIADA MEDICINA” EN LA PRÁCTICA MUSCULO ESQUELÉTICA. Parte I

Publicado el: 27 Febrero 2020 en: Entrenamiento / Kinesiología / Reinserción Deportiva por Paula Spoerer

Los avances en la evaluación y el manejo de las afecciones musculoesqueléticas (p. Ej.,  fracturas, desgarros, lesiones de cadera,  etc.) han mejorado la atención para muchas personas, pero se ha caído en ocaciones en la llamada “Demasiada Medicina” y “Normalización Medicalizante”, términos que incluyen sobrediagnóstico, diagnóstico erróneo, falsos positivos, sobremedicalización diagnóstica y sobredetección.

La “Demasiada medicina” ha llevado al sobretratamiento, la sobreutilización y la sobremedicalización intervencionista. Esto ha sobrecargado los sistemas de salud y se ha convertido en el “Elefante en la habitación”.

Algunos ejemplos sobre esta llamada “Demasiada Medicina”: El uso de opioides ha estado a la vanguardia del impulso para erradicar el dolor. En todo el mundo, el uso de analgésicos opioides recetados aumentó más del doble entre 2001 y 2013, lo que condujo a una epidemia de opioides en muchos países. En los Estados Unidos en 2017, los proveedores de atención médica (principalmente médicos generales) recetaron medicamentos opioides para el dolor 191 millones de veces (59 recetas por cada 100 personas). ¿Por qué a aumentado el uso de opioides? Dudamos que sea porque hay “más dolor”, si no, porque en muchas ocaciones se cree que es la única solución para el tratamiento del dolor.

Otro ejemplo, treinta y nueve mil millones de dosis de AINES (antiinflamatorio no esteroideos) son consumidas anualmente en los Estados Unidos, por diversas patologías, aún conociendo los efectos secundarios que podrían traer: problemas gastrointestinales, cardíacos y renales, especialmente sin son tomados de manera indebida. También estudios demuestran que la fase inflamatoria, en el caso de lesiones musculo-esquética es clave para una regeneración y recuperación correcta de los tejidos, por lo tanto, ¿por qué queremos interrumpirla? La toma de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para tratar los síntomas de una lesión puede dificultar la recuperación del tejido dañado, según han concluido los expertos reunidos en el XII Simposio Internacional Clínica CEMTRO Avances y Actualizaciones en Traumatología y Ortopedia, que se celebra en Madrid. La inflamación se ha visto siempre como un proceso patológico que debía ser bloqueado con los medios terapéuticos disponibles, de ahí que el uso de técnicas y fármacos antiinflamatorios proliferen y sean de práctica habitual, extendida e indiscriminada en la población en general y en los deportistas en particular. Sin embargo, la biología y fisiología de la reparación de los tejidos demuestran que el proceso inflamatorio pone en marcha los mecanismos intrínsecos de reparación y regeneración de los mismos.

¿Estamos realmente ayudando a nuestro cuerpo? ¿En qué nos basamos para lograr entender completamente sobre lo que le sucede al paciente internamente? ¿Qué es el dolor? ¿Para qué existe la inflamación? ¿Realmente creen que nuestro sistema nervioso está “equivocado” al enviar señales de dolor, y por eso hay que opacarlo? ¿O que el Proceso Inflamatorio natural luego de una lesión, está también equivocado, y por eso debemos entregar inmediatamente antiinflamatorios? ¿Cuánto tiempo le dedicamos los profesionales del área de la salud al paciente, para saber si ese dolor crónico tiene relación con algún evento emocional o como llaman algunos “Conflicto Biológico”? ¿Qué factores agravantes tiene la persona que potencia su percepción dolorosa, como es un mal sueño, una mala alimentación y/o estrés?. El paciente, ¿le está entregando el cuerpo lo que necesita, para tratar la causa y no la consecuencia del problema?

Otro ejemplo de “Demasiada Medicina” son las cirugías músculo- esqueléticas, valoradas sólo por resultados de imágenes, sin haber entregado la opción de realizar un tratamiento conservador, el cual en muchos estudios demuestra ser igual de eficiente (pero con menos costos económicos y en tiempo) que la cirugía. Priorizar procedimientos quirúrgicos costosos cuando existen alternativas más económicas e igualmente efectivas es preocupante. El tratamiento no quirúrgico, principalmente en forma de actividad graduada y ejercicio, es tan eficaz como la cirugía para varios diagnósticos de dolor de hombro y dolores relacionados a lesiones de rodilla.

Para muchas afecciones musculoesqueléticas, se puede evitar el uso de demasiados medicamentos y cirugías si se da prioridad a una educación específica sobre la condición, consejos de estilo de vida, hábitos y ejercicios simples que pueden ser auto-dirigidos.

Hay muchos impulsores de “demasiada medicina”, incluida la creencia de los médicos y pacientes de que es una atención médica será “buena” siempre cuando el médico pida imágenes e investigaciones, indique prescripción de medicamentos, inyecciones, múltiples intervenciones pasivas y modalidades de electroterapia y cirugía. Puede ser que alguna de ellas sea necesaria, pero no siempre ni en todas.

SUGERENCIAS PARA EL CAMBIO

La reducción de las secuelas de “demasiada medicina” requerirá un esfuerzo continuo de todas las partes interesadas. Todos debemos considerar la sostenibilidad y reconocer que los recursos de atención médica son limitados. En esta sección, se describen sugerencias sobre cómo los pacientes, los encargados de formular políticas, los médicos, los educadores, la industria del cuidado de la salud y el medio pueden impulsar el cambio.

¿Qué pueden hacer los pacientes?

  • Hacer preguntas relacionadas sobre las diferentes opciones de manejo para su condición, enfocándose en los beneficios, tiempos de recuperación o posibles daños colaterales.
  • Preguntar qué puede hacer para ayudar a controlar su condición, qué hábitos debe cambiar y qué herramientas hay para evitar que la lesión pueda empeorar.
  • Preguntar si “esperar y observar” es una opción apropiada.
  • Compartir experiencias del sistema de atención médica, para promover mejoras en las prestaciones.

¿Qué pueden hacer los políticos?

  • Retirar incentivos financiero en intervenciones innecesarias
  • Financiar la atención de bajo valor
  • Priorizar la financiación de programas de prevención
  • Promover el conocimiento y educación sobre las alteraciones musculo-esquéticas, sus causas y formas de tratamiento, siempre de manera íntegra, como es el ser humano.

¿Qué pueden hacer los clínicos?

  • Asegúrese de que los pacientes conozcan y entiendan todas las opciones razonables de diagnóstico y manejo, y los daños, beneficios y resultados esperados de cada uno
  • Evitar el lenguaje emotivo y las explicaciones desactualizadas al explicar los síntomas.
  • Establezcer lo que más le importa al paciente y analícelo como parte de la toma de decisiones
  • Comprender el curso natural de la condición
  • Comprender que el dolor es una percepción subjetiva, de origen multifactorial, en el cual tiene relevancia las creencias, la historia, el estrés, la religión, el sueño, la alimentación, otros intenteres, etc.
  • Conocer las investigaciones que deben y no deben considerarse, y las normas relacionadas con la edad para los resultados de la investigación.
  • Discutir el impacto que una intervención puede tener en el individuo (número de sesiones kinésicas, y la importancia del trabajo individual y auto-dirigido para una mejoría más eficiente)

¿Qué pueden hacer los educadores?

  • Asegúrese de que los planes de estudio sean contemporáneos y reflejen la evidencia actual
  • Enseñar habilidades de evaluación crítica para que los clínicos puedan incorporar de manera efectiva y eficiente nuevas evidencias corporativas en la práctica.
  • Enseñar habilidades compartidas de toma de decisiones

¿Qué puede hacer la industria del cuidado de la salud?

  • Usar un lenguaje y explicaciones comunes para los pacientes, basados ​​en una evaluación no sesgada de la investigación
  • Promover la práctica interprofesional
  • Promover buenos hábitos y compartir el conocimiento de manera completa, sin sesgo, que existe sobre los tratamientos para las patologías (no solo en medicamentos, sino también los resultados de una buena alimentación, tratamiento psicológico, terapias alternativas, etc.)

¿Qué pueden hacer los medios de comunicación?

  • Reconocer el daño y la angustia que pueden generar cuando los problemas de salud se sensacionalizan o se informan de manera incorrecta
  • Promover buenos hábitos de vida y prevención de patologías y enfermedades.

Superar la llamada “demasiada medicina” requiere que las partes interesadas (pacientes, médicos, educadores, financiadores de atención médica, medios de comunicación, encargados de la formulación de políticas, industria, aseguradoras, políticos, etc.) prioricen adecuadamente la atención rentable y de bajo riesgo.

Los organismos profesionales, las agencias gubernamentales, los médicos y los pacientes deben colaborar para discutir y sintetizar la evidencia disponible, compartir decisiones y transmitir el conocimiento. No subestimamos el desafío de la tarea. Reducir el daño de medicalizar la normalidad y evitar la tentación de proporcionar demasiada medicina en la práctica musculoesquelética actual depende de todos nosotros

Artículo basado en:

S. LEWIS

Lewis, J., Cook C., O`Sullivan P., Hoffman T. “The Elephant in the Room: Too Much Medicine in Musculoskeletal Practice” . J Orthop Sports Phys Ther 2020;50(1):1-4

Libro: Wolder, A. “El arte de escuchar el cuerpo”. 2016.

Julier, Z., Park A., Brisquez P., Martino M. “Promoting tissue regeneration by modulating the immune system”. Acta Biomaterialia 53 (2017) 13–28.

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